Elecciones en 2024: Cataluña, 12 de mayo de 2024. Europeas, 9-6-2024. Galicia, 18-2-2024; País Vasco, 21-4-24

Illa, Aragonès, Puigdemont, Garriga, Estrada, Albiach, Carrizosa y Fernández 

LA INVESTIDURA EN CATALUÑA.- Puigdemont negociará con ERC y la CUP para obtener la investidura como president de la Generalitat (con 59 votos: 35+20+4)), y pide al PSC que se abstenga, algo que Salvador Illa, que también busca su investidura con los votos de ERC y los Comunes (68 votos: 42+20+6), ya ha negado. Para ello, Puigdemont presiona al PSOE con retirarle su apoyo en el Congreso de los Diputados. Dice que no teme unas nuevas elecciones, pues podría hacer campaña sin las limitaciones de esta, aunque no es la opción que preferiría. “Si el PSC se abraza al PP como ha hecho en el Ayuntamiento de Barcelona, el acuerdo que tenemos en Madrid [con el PSOE] dejaría de tener sentido”, ha dicho. Salvador Illa dice que hay que dar tiempo a ERC para que decida lo que va a hacer, y espera que, al menos, se abstenga en su investidura y no apoye a Junts. ERC, dirigida por Marta Rovira, afronta las negociaciones para la constitución de la mesa del parlament y la investidura, con Junqueras fuera de juego durante los próximos seis meses, y hará una consulta a las bases al término de las mismas. 17-5-24.

RESULTADOS EN CATALUÑA: Gana las elecciones el PSC, que obtiene 42 escaños (9 más que en 2021). Junts queda en segundo lugar con 35 escaños (+3) y recupera la hegemonía del independentismo. ERC cae a la tercera posición y con 20 escaños (pierde 13 de los 33 que tenía) se convierte en el gran derrotado de la jornada, aunque sigue siendo clave para un gobierno tripartito encabezado por Salvador Illa (Psc, Erc, Comuns). Sube 12 escaños el PP (obtiene 15), lo que considera un gran éxito (ha absorbido casi todo el voto de Ciudadanos), aunque no consigue reducir el espacio de Vox, que se mantiene con los mismos 11 escaños; los Comunes pierden 2 (obtienen 6) y la CUP cae hasta los 4 escaños (9 -5). Aliança Catalana obtiene 2 escaños y entra por primera vez en el parlament con su discurso xenófobo. El 10 de junio se constituye el parlament.

Salvador Illa defiende el federalismo frenta a la división y la reconciliación frente a la confrontación en una conferencia política en la London School of Economics (25-3-2024) sobre cómo fortalecer Europa desde Catalunya. Bajo el título Strengthening Europe from Catalonia, el líder de los socialistas catalanes elogió el modelo federal “para Catalunya, para España y para Europa”, y defendió la “reconciliación” que confía en que será el mensaje que surja de los comicios del 12-M. Enlace.

Daniel Gascón escribe «Cataluña: ¿fin de ciclo o regreso al pasado?». Dice, ante los que afirman que las elecciones han supuesto el fin de un ciclo y han validado la amnistía, que espera que no suponga un regreso al pasado: «los efectos electorales no dicen nada sobre la virtud moral de la amnistía, una transacción corrupta de impunidad a cambio de investidura, criticada por muchos defensores de los indultos. La mayoría parlamentaria está en contra de la independencia, pero sus visiones son distintas. Illa es un político moderado y dialogante, muy distinto a Sánchez y menos nacionalista que líderes anteriores del PSC, pero se aceptan premisas tan viejas como discutibles: las políticas de exclusión del castellano en la escuela pública, privilegios fiscales, nuevas cesiones competenciales. Algunas de esas políticas, como las lingüísticas, van contra la pluralidad y benefician más a los cuadros del partido que a sus votantes; otras no responden a planteamientos de solidaridad. Esperemos que el fin de una etapa no sea un retorno al pasado». Enlace. 16-5-24.

Y Paola Lo Cascio escribe «Lo que fue, lo que es y lo que será«. Enlace. En el artículo (como Daniel Gascón en el artículo anterior), responde a la pregunta de si estas elecciones suponen el fin del procés. Dice que la respuesta depende de lo que se entienda por procés. Lo cierto es que el espacio político y electoral de los que lo defendieron ha encogido, y la hegemonía en el mismo ha vuelto a los que la tuvieron hace 40 años. 16-5-24.

Estefanía Molina en «El enigma de Junqueras y ERC» dice que «Puigdemont ha sabido venderse mejor en su premeditada estrategia de llevar a Sánchez al límite en cada votación» y que, por ello, ha superado a ERC, que ha jugado a «nadar y guardar la ropa hasta que las urnas les han puesto ante el espejo de sus contradicciones». «Junqueras siempre fue un enigma, al tiempo que ERC está partida en dos«. «El sentimiento de traición entre las bases del independentismo es lo que las ha llevado a abandonar a sus partidos. El procés ha muerto, pero sus votantes siguen ahí latentes, huérfanos de representación. Y en ese contexto, repetir elecciones probablemente polarizaría más los votos entre PSC y Junts, desplomando aún más a ERC«. 16-5-24. Enlace.

Jordi Amat escribe «Fin de ciclo para Puigdemont y Junqueras«, artículo en el que dice que los dirigentes del procés deberían ser relevados y dar paso a otros. «Así se cerrará el epílogo del procés«: «El punto final para consolidar la normalidad política en Cataluña, también la del independentismo, debería ser el relevo en la dirección de sus partidos. Los datos (de estas elecciones) lo evidencian: el ciclo de esa elite política ha concluido. Si no hay renovación, habrá más rencor. Delenda est procés«; «ahora que las consecuencias penales del procés parece que se acaban, miles de sus votantes les han dicho basta. Esta sostenida pérdida de apoyos es la demostración de la falta de confianza de los independentistas en sus líderes. Ese es un problema partidista del bloque». 15-5-2024.

La primera consecuencia de estas elecciones ha sido el abandono inmediato por Pere Aragonés de la primera línea de la política y de su escaño una vez concluya el relevo en la Generalitat y en ERC. Ha dicho que ERC pasa a la oposición y que es responsabilidad de PSC y JUNTS formar gobierno. Su gobierno en minoría (tras salir de él Junts), su apuesta temprana por el diálogo con el Psoe en Madrid, antes de que lo hiciera Junts (una estrategia que sigue defendiendo, pero que ha sido denostada por una parte del independentismo), y una gestión regular, pero que en todo caso los electores no han valorado bien, han tenido un precio para ERC. Ahora este partido tiene que ver cómo se recompone. Necesita tiempo para ello. Junqueras ya ha dicho que quiere seguir liderando el partido en esta nueva etapa, pero que lo hará si tiene el apoyo explícito de la militancia en el Congreso convocado en noviembre. Ahora dará un paso atrás tras las europeas en su presidencia del partido y hasta el congreso, por exigencia de una parte de la militancia que le considera responsable del fracaso en las elecciones catalanas y que sigue anclada en la política de confrontación. Marta Rovira, en cambio, ha dicho que dejará de ser secretaria general. El debate interno será intenso y habrá que ver si tiene consecuencias para Illa y para Sánchez, que necesitan el apoyo de ERC para continuar. También puede tener consecuencias para la política nacional la negativa del Psoe a una investidura de Puigdemont en Cataluña, impensable para el PSC. Puigdemont sigue viviendo en el pasado de Junts pel Sí y de su presidencia y espera sumar aún los escaños de Junts, ERC y CUP para defender su investidura, con más votos (59) que la de PSC-Comuns (48).

El independentismo, con muchos de sus votantes desmovilizados, que han engrosado la abstención, una vez más, ha retrocedido y con la suma de 59 escaños (Junts, Erc, Cup) no alcanza la mayoría necesaria de 68 escaños. Solo la alcanzan Psc, Erc y Comuns. Cabría un gobierno en minoría de Psc-Comuns con apoyos puntuales de Erc o de otros partidos. Las negociaciones empezarán tras las europeas. El Parlament no tiene una mayoría nacionalista por primera vez en 40 años. Alhora, de Clara Ponsatí, partidaria de la confrontación con el Estado, no obtiene representación, igual que Ciudadanos. Clara Ponsatí (Alhora) se retira también de la primera línea, aunque ha dicho que seguirá trabajando por la independencia.

Muchos analistas ven este resultado como la apertura de un nuevo ciclo político, que deja atrás el procés, y como un aval a la política de diálogo y negociación (otros dicen «de concesiones») de Sánchez. El resultado refleja el cansancio de la sociedad catalana por el procés, la desmovilización de parte del independentismo, que está fracturado, el trasvase de votos de ERC al PSC y el deseo de una política que se centre en la gestión de los problemas reales y no en vender humo. Es un resultado bueno para el PSOE, que encara con mejores perspectivas las elecciones europeas del 9 de junio, y también para el PP. Pero la fragmentación del parlament en 8 partidos complica la gobernabilidad. Puigdemont agota su última baza para ser president presionando con retirar el apoyo al gobierno de Madrid y pidiendo el apoyo (improbable) de ERC. Tanto para ERC como para Junts puede ser más negativo bloquear la investidura de Illa y provocar unas nuevas elecciones.

Joan Tardà, exportavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados abogó ayer por que su partido facilite la investidura del socialista Salvador Illa como presidente de la Generalitat. “Se trata de competir y al mismo tiempo colaborar (hacer una oposición colaborativa, dijo), pues si lo hacemos es posible construir un camino conjunto”. 15-5-24.

El Punt Avui habla de «Vot de càstig indiscutible a l’independentisme català en les eleccions al Parlament celebrades ahir i que deixen un panorama incert de pactes que fins i tot podria desembocar en una nova convocatòria electoral», «passant del 52 per cent del suport electoral al 43». Y extrae algunas certezas de estas elecciones: «La más concluyente, quizá, es la que corrobora que desde el punto de vista electoral el independentismo ha entrado en una crisis que ya no hay maquillaje posible que la pueda disimular, y de rebote eso implica que el país afronta un nuevo ciclo político que deja atrás el del procés». Desde el pico de 2017 el bloque independentista que forman Junts, ERC y la CUP ha perdido 717.00 votos en las catalanas». 14-5-24.

«El escenario que se abre, en cualquier caso, es incierto, tanto para la estabilidad de Cataluña como para la de todo el país», dice El Mundo en su editorial «Retroceso histórico del independentismo en Cataluña«. Para este periódico «lo que terminó con el procés no son los indultos, la eliminación de la sedición o los pactos opacos en el extranjero, sino el Estado de derecho, a través de la actuación de las fuerzas de seguridad contra el referéndum ilegal de 2017, y a través de la actuación de los tribunales contra sus impulsores. Por eso en estos cuatro años Junts y ERC no han utilizado su mayoría para aprobar nuevas leyes contrarias al orden constitucional».

Siendo cierto el papel de la Justicia y de la aplicación del artículo 155 de la C.E. en desactivar el procés, también lo es que el ambiente en Cataluña se serenó con los indultos, que quitaron a los independentistas en buena medida el argumento de la represión del Estado y que facilitaron a ERC iniciar una política de diálogo y no de confrontación.

Pero El Mundo recuerda que la dependencia de Sánchez e Illa de ERC y Junts supone que se mantiene el «marco de chantaje constante, ahora agravado». En él se inscribe «la oferta del presidente de «cumplir» lo acordado con Carles Puigdemont en Bruselas: el «pacto fiscal», un trato privilegiado que consolidaría la desigualdad, y el «reconocimiento nacional» de Cataluña. Dos medidas que unen al secesionismo, a Sumar y a un PSOE que ha asumido el relato egoísta que una vez combatió». 14-5-2024.

Ignacio Camacho dice en ABC, refiriéndose al PSC en «Cabos sueltos», que «Es difícil considerar constitucionalista a un partido (el PSC) que ha interiorizado la hegemonía sociocultural del nacionalismo». 13-5-24.

El resultado revela también un cierto desplazamiento a la derecha del electorado. Con 28 escaños (PP, Vox y AC) las voces partidarias de la expulsión de los inmigrantes ilegales se refuerzan, cuando el propio Banco de España dice que necesitamos en un próximo futuro 24 millones de migrantes para equilibrar nuestro sistema de pensiones y de bienestar, dado el envejecimiento de nuestra población. 13-5-2024.

Josep Ramoneda extrae algunas lecciones de estas elecciones en su artículo «Contra el infantilismo«. Dice que «el escenario solo admite dos opciones: un acuerdo para que gobierne Isla (que requeriría, evidentemente, una compleja negociación con efectos también en Madrid) o la repetición electoral. La victoria de un PSC cada vez más centrista y el bajón del voto nacionalista dejan un mapa electoral más conservador y menos independentista. No volvamos a perder el mundo de vista. El infantilismo es la peor enfermedad de la política».

Enric Juliana escribe «Macerando la ratafía«, artículo en el que dice que todos deben digerir todavía el resultado de estas elecciones, de las que resulta un panorama complicado para gobernar, aunque a casi nadie le interesa ir a unas nuevas elecciones.

Durante los últimos quince días en Catalunya apenas se ha hablado de la ley de Amnistía (el Partido Popular no ha centrado su campaña en ese punto, a pesar de las 5 manifestaciones realizadas en Madrid; el PSC tampoco ha hablado de amnistía, no la ha reivindicado, consciente de que una parte de sus potenciales electores no simpatizan mucho con esa medida; Puigdemont tampoco: no quiere aparece como un político perdonado por el Estado, y, lo que es importante, poco se ha hablado también de la independencia. Puede parecer sorprendente, pero esa es la realidad. Motivo: el 51% de la sociedad catalana es abiertamente favorable a la ley de Amnistía y el 42% es contrario, con muchos matices. La normativa electoral tiene un sesgo que favorece al nacionalismo (por eso no la han cambiado) y un umbral (3 %) que facilita que obtengan representación fuerzas muy minoritarias como Aliança Catalana. Jordi Pujol, ha emitido un audio para pedir el voto para Junts. El gen convergente ha vuelto. Esto dice Enric Juliana en su artículo «Catalunya, capital». 11-5-2024. Enlace.

Pujol pide el voto para Junts. Pujol ha pedido tener confianza en la idea que defendió “durante años de servicio a Cataluña” y que representó “un tiempo de progreso, equilibrio y de espíritu constructivo”. “Es la hora de recuperar el espíritu, la idea y la voluntad que durante muchos años propulsó el progreso de Cataluña, el progreso político, social y económico, de todo el país y la consolidación de la personalidad colectiva de Cataluña, de acuerdo con los cambios que ha habido en Cataluña y España que han puesto en peligro nuestra identidad y el respeto al progreso económico y social de nuestra casa. Por eso, nuevamente, os pido el voto, que deis apoyo a la candidatura de Junts y de Puigdemont. Os lo digo con toda la convicción”, ha señalado el expresident.

En una rueda de prensa durante la campaña, Puigdemont agradeció a Pujol su apoyo público y dijo sentirse “representado” por las políticas de CDC, formación en la que entró a militar en el año 1983, unas políticas “pioneras” que “levantaron Cataluña”. EFE

Jordi Amat en «Expectativas catalanas» dice que «Durante la campaña electoral, sincronizado con el corrimiento de tierras hacia la derecha que se está produciendo en buena parte de Europa, se ha visualizado con claridad el retorno tácito de Junts al espacio natural de Convergència, que ha ido a la búsqueda de su electorado tradicional. 12-5-24.

Añade Jordi Amat en «Resaca tras el fervor independentista» que «En 2015, según datos del ICPS, el 43% de los ciudadanos que se declaraban independentistas creían que el procés culminaría con la independencia mientras que en 2023 ya solo era un 12% el que lo consideraba posible. Este mes de marzo la encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió —el CIS catalán— reforzaba este diagnóstico. Solo el 10% de los independentistas creen que Cataluña será independiente en cinco años. El tiempo del fervor pasó». 

Y Màrius Carol dice que «Nadie está para aventuras, hasta el punto de que los partidos independentistas han rechazado la declaración unilateral de independencia (DUI) y han hablado durante la campaña electoral de negociar la financiación o las infraestructuras». La cúpula de Junts empieza a transitar por una vía más realista, añade en su artículo «Esto se acabó (por ahora)». «Los independentistas no dejarán de serlo de un día para otro y la voluntad de tener un Estado propio se mantendrá viva aunque sedada. El procés no parece que vaya a tener una segunda temporada. Esta serie no da para más y posiblemente la audiencia ya se conoce todos los trucos de los guionistas». Enlace.

El politólogo Oriol Bartomeus argumenta que Cataluña vive en el limbo desde 2018. “El procés como movimiento está muerto, pero podemos seguir bailando con un fantasma porque de alguna manera simulamos que sigue vivo, y a la vez hay la posibilidad de iniciar una transición, que aún no ha empezado”.

El PSC va en cabeza en las encuestas, pero necesitaría el apoyo de ERC y los Comunes para gobernar. Junts, en segunda posición, va por delante de ERC en las encuestas. El independentismo, muy fragmentado, podría perder la mayoría en el parlament. En tal caso, ¿seguirían apoyando Junts y ERC al gobierno de Sánchez o se irá a elecciones generales anticipadas? Por otro lado, ERC y Junts han dicho que no apoyarán un govern presidido por Salvador Illa lo que, de mantenerse, haría imposible la opción del tripartito y podría conducir a un bloqueo y a una repetición de las elecciones en Cataluña. 24-4-2024. Leer más.

El último informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado este lunes (6-5-24) al mediodía, da al partido de Salvador Illa una estimación de voto de entre el 29,8% y el 33,2%, un apoyo mayor que el último recuento (26,9%-28,3%), realizado antes del parón del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo que confirmaría el efecto electoral favorable al PSOE del gesto de Sánchez. Enlace a la noticia. El País dice que «El PSC inicia la última semana de la campaña electoral en Cataluña al alza y con más distancia sobre sus perseguidores». 6-5-2024.

Lola García escribe «En qué coinciden el PP y los independentistas«. Dice que «Para que Illa llegue a la presidencia de la Generalitat no necesita tanto el permiso de Sánchez, como afirma Feijóo en la entrevista que hoy publica La Vanguardia, sino dos condiciones aparte de ganar las elecciones: la primera, que no exista una mayoría independentista viable, y la segunda, que ERC esté dispuesta a negociar con él algún tipo de alianza. La mayoría independentista puede ser factible en números, aunque se complica por las malas relaciones entre ERC, Junts y la CUP. Siempre que Puigdemont insta a la unidad independentista, en ERC replican en privado que solo la quiere cuando él la lidera. En cambio, optó por abandonar el Govern. Aun así, si existe una mayoría de este cariz, los dos partidos se verían obligados a explorarla y negociar una hoja de ruta independentista que también complicaría las cosas a Sánchez. ERC no ha cerrado la puerta por completo a Illa, pero su actitud dependerá de cuál sea el resultado de su pugna con Junts. Si salen airosos de ese duelo será más fácil que si resultan malparados». «El 12-M fijará un nuevo rumbo que tendrá también efectos en la política española. En eso coinciden todos, desde el PP a los independentistas e incluso el PSOE».5-5-2024.

PAÍS VASCO: Gana las elecciones en votos el PNV, cuando algunos sondeos hablaban de sorpasso de Bildu, pero pierde 4 escaños y un 3,8 % de votos, en porcentaje sobre el total (obtiene 27 escaños). Fuerte ascenso de EH Bildu (aumenta en 6 escaños los 21 obtenidos en 2020 y aumenta sus votos en un 37 %, es decir, obtiene 92.155 votos más), que iguala al PNV con 27 escaños, aunque se queda a 30.000 votos de este. El PSE-EE gana 2 escaños (obtiene 12) y reconforta a los socialistas después del mal resultado de las elecciones gallegas; el PP gana 1 escaño (obtiene 7), pero no es decisivo y no anula a Vox, Sumar obtiene 1 escaño, Vox mantiene 1 escaño y Podemos no obtiene representación al perder los 6 escaños que obtuvo en 2020.

PNV y PSE suman 39 escaños, uno más que la mayoría absoluta (la mayoría está en 38 escaños), por lo que podrán reeditar el gobierno de coalición. El espacio Sumar-Podemos, que ha concurrido dividido, pierde un 18 % de los votos obtenidos hace 4 años, mientras que los demás partidos obtienen todos más votos que en aquellas elecciones como consecuencia de una mayor participación y movilización (la participación ha sido del 62,5 % frente al 50,8 % de 2020). El ascenso de Bildu, el mal resultado del espacio Sumar-Podemos el descalabro es absoluto», comenta Enric Juliana) y el retroceso del PNV en escaños son los cambios más significativos. Un gobierno Bildu-PSE sería ahora teóricamente posible, aunque el PSE lo ha descartado. Los últimos días de la campaña electoral han estado marcados por la respuesta ambigua del candidato de Bildu ante la pregunta de si ETA era un grupo terrorista y las críticas de los demás partidos a su respuesta, que calificaron como «cobarde»; no se atrevió a calificar a ETA como grupo terrorista (dijo que era un «grupo armado» y que había opiniones distintas a la hora de denominarlo), aunque luego pidió perdón por si su respuesta «podía» haber molestado a las víctimas, y señaló que seguirían dando pasos en favor de la convivencia, pasos que vienen demandando los demás partidos y amplios sectores de la sociedad vasca (le exigen que reconozca que la violencia de ETA no tuvo ninguna justificación), pero que Bildu todavía tiene pendientes. Bildu es un partido independentista con buena implantación en todo el territorio (el PNV está sobre todo en Bizkaia), heredero en buena parte del espacio de Herri Batasuna, pero, sin ocultar la reivindicación soberanista, viene dando prioridad en los últimos años a los temas sociales y competenciales, y presta apoyo en Madrid al gobierno de coalición. Todo ello le ha servido para atraerse el voto de muchos jóvenes y de nuevos votantes (para los que ETA es el pasado), de una parte de los que votaron antes a Podemos y de otros que se abstuvieron en las anteriores elecciones. En 2020 con la pandemia las abstenciones fueron el 49,22 %. Bildu ha dicho, tras conocerse los resultados, que intensificará su reivindicación soberanista. 22-4-2024. Enlace a los resultados.

El voto nacionalista/soberanista (Pnv + Bildu) ha obtenido en Euskadi el 66,5 % de los votos válidos (112.749 votos más que en 2020, un 0,7 % más en porcentaje sobre el total de votos válidos), que se han traducido en el 72 % de los escaños del parlamento vasco (54 escaños frente a 52 en 2020). Algunos analistas temen que la competencia entre ambos partidos y su avance conjunto se traduzca en una mayor exigencia a la hora de elaborar un nuevo Estatuto de Autonomía o de pedir un referéndum. Otros señalan que 2 escaños más no supondrán un cambio radical. 22-4-24.

Víctor Lapuente escribe «Y todos ganaron«. Dice que BNG (Galicia) y BILDU (Euskadi) «se consolidan como la primera fuerza… de la oposición. Lideran con claridad el flanco progresista del espectro ideológico, succionando los restos de la “nueva política” (Podemos y Sumar) y dando dentelladas a los socialistas, pero en ambas comunidades no solo siguen gobernando partidos de centroderechaya sea un PP con tintes regionalistas o un PNV con toques soberanistas, sino que baten récords de permanencia en el poder«. 23-4-2024.

Y Vidal-Folch escribe «Recetas vascas para españoles«. Dice que «Por más que suban, las derechas españolas del PP y Vox se estrellan en Euskadi y Cataluña. Pues que viven en el pasado, nutridos de ETA y el anti-Estatut, habitan otro mundo, no la España autonómica de la Constitución. Son irrelevantes. Difícil que accedan al Gobierno con esta urdimbre. E imposible gobernar contra las periferias». Y que «Los de Bildu no acaban de convencerse de que su reconocimiento depende solo de un paso a la normalidad: el rechazo frontal de la violencia terrorista. Hasta entonces, no lograrán el certificado de completa fiabilidad. Quien disfraza o escamotea hechos criminales o reprobables puede ocultar su intención de repetirlos». 23-4-24.

CATALUÑA: Pere Aragonés insiste en un referéndum de autodeterminación acordado con el Estado y presenta un Informe jurídico del Instituto de Estudios del Autogobierno (IEA), que dice que la consulta tiene cabida en el artículo 92 de la Constitución. Con esta propuesta Aragonés busca situar el tema en la misma senda que la ley de amnistía: «es una cuestión de voluntad política y no de constitucionalidad». Leer más.

El PSOE contesta que es una propuesta electoral, que divide a la sociedad y es contraria al nuevo ciclo político de concordia que las elecciones del 12 de mayo deberían suponer. 3-4-2024.

El artículo 92 C.E. dice que:

  1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
  2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.
  3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución.

Se trataría de un referéndum consultivo con participación de todos los españoles. Aragonés pretendería que si esa hipotética consulta tuviera un resultado favorable a la independencia en Cataluña (más síes que noes) el efecto político, que no jurídico, sería que el gobierno central tendría que negociar con el govern las condiciones para acceder a la independencia, pese a que el resultado en el conjunto de España fuera contrario. Es decir, convocar ese referéndum consultivo y admitir e iniciar esa negociación ya supondría reconocer a Cataluña como sujeto soberano y abrir una «posibilidad» (negociable) de secesión que no tiene cabida en la Constitución, en la que la unidad de España («indisoluble» e «indivisible», según la C.E.) no es negociable, y en la que la soberanía nacional reside en el pueblo español en su conjunto. La hipotética consulta -referida a Cataluña-, aunque no tuviera efectos jurídicos, equivaldría, según el relato político independentista, a ejercer el derecho de autodeterminación, que la C.E. no reconoce y que expresamente fue rechazado en votación en el debate constituyente. Un resultado (favorable o desfavorable) en Cataluña de un referéndum consultivo de este tipo en toda España tendría, por tanto, efectos políticos indudables al margen del resultado, pues supondría cuestionar la unidad de España y abrir una vía que podría repetirse en el futuro. En definitiva, supondría reformar la Constitución por una vía ajena a las previstas en la propia Constitución para su reforma (artículo 168 C.E.: mayoría de 2/3 de cada Cámara para tomar la decisión, disolución de las Cortes, redacción del nuevo texto constitucional, aprobación del mismo por mayoría de 2/3 de cada Cámara, y referéndum de ratificación. Por tanto, no cabe el referéndum consultivo que se propone. No es una cuestión de voluntad política, sino de constitucionalidad. La única vía para reconocer el derecho de autodeterminación o el derecho a la secesión es reformar la Constitución por el procedimiento previsto en la Carta Magna. Así lo expresó el Tribunal Constitucional en el Fundamento jurídico cuarto de la sentencia 103/2008, de 11 de septiembre de 2008. 3-4-2024.

La Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, regula las distintas modalidades de referéndum. Su artículo sexto dice que: «El referéndum consultivo previsto en el artículo noventa y dos de la Constitución requerirá la previa autorización del Congreso de los Diputados por mayoría absoluta, a solicitud del Presidente del Gobierno. Dicha solicitud deberá contener los términos exactos en que haya de formularse la consulta». La propuesta de Aragonés supone abrir la vía a la secesión (negociada) eludiendo la necesidad de la reforma de la Constitución y las mayorías cualificadas que esta requiere.

Joan Ridao, exletrado del parlament, profesor de Derecho Constitucional y director del IEA, que ha elaborado la propuesta de Aragonés, ha dicho anteriormente que «La solución debe venir de la mano de un acuerdo político, del estilo de Canadá o del Reino Unido. Y este esquema pasa inexorablemente por un referéndum. Cuando sea y con sus pormenores: en los términos de la Comisión de Venecia, con quórum de mayorías y participación. Necesariamente tendrá que ser con un acuerdo político porque si no, nos abocamos de nuevo a la vía de la unilateralidad, que se ha revelado fracasada y sus consecuencias coercitivas están a la vista. P. El Gobierno dice que el referéndum es inconstitucional… R. Entiendo que una Constitución esté hecha para preservar la unidad de un Estado. Pero si apelas a la unidad lo único que haces es perpetuar el conflicto».

Josep Ramoneda dice que «El 12 de mayo en Cataluña será en el fondo una evaluación del estilo Sánchez y de la amnistía, uno de sus gestos referenciales». Sobre el independentismo dice que «El problema no estará en volverlo hacer, que ahora mismo solo está en la mente de sectores muy concretos, sino en cómo recomponer el panorama, más allá del frentismo. En contra de lo que algunos por ilusión o por obsesión creen, el retorno de Puigdemont no será volver donde lo dejó, sino más bien un final de etapa y un futuro a reinventar.6-4-24. Leer más.

PAÍS VASCO: Luis Aizpeolea comenta cómo se presentan las elecciones del 21 de abril en el País Vasco en su artículo «Unas elecciones singulares y alejadas del ruido nacional». En el artículo se refiere al cambio generacional, al carácter minoritario de la reivindicación independentista entre los electores, al ascenso de EH-Bildu, que disputa el primer puesto a un PNV desgastado, al papel de bisagra del PSE, y a la marginalidad del PP, que mantiene un discurso propio de otro tiempo. Leer. 31-3-2024.

CATALUÑA: Lola García escribe que si en las elecciones gallegas se jugaba mucho Feijóo, en las catalanas se examina Pedro Sánchez. Enlace a su artículo «¿De qué van estas elecciones catalanas?». 17-3-24.

ERC y Junts han dicho que no harán president a Illa, aunque el PSC sea el partido más votado. El veto de ERC y Junts al PSC y, a la vez, la dificultad que exhiben estos dos partidos para entenderse, solo anticipa que tras las elecciones del 12 de mayo volverá a ser difícil de nuevo que se forme un Govern con rapidez y podría volver a sobrevolar la amenaza de una repetición electoral. 23-3-24.

ERC espera que la amnistía quite votos al PSC, ganador de varias convocatorias recientes en Cataluña y su principal adversario para presidir la Generalitat, según las encuestas. Califican a Illa como delegado de la Moncloa, que no se plantará ante Sánchez. «Illa y yo tenemos modelos diferentes de país. Él no defenderá Catalunya frente a la Moncloa. El PSC de hoy es muy diferente al de Pasqual Maragall. Veo inviable un acuerdo de gobierno con el PSC».

El independentismo radical cree que ERC iba en caída libre y que esta convocatoria busca frenar su continuado desgaste. 17-3-24.

Puigdemont encabezará la lista de Junts al parlament. Busca que la campaña electoral gire en torno a su regreso a Cataluña para la investidura tras la entrada en vigor de la ley de amnistía. Leer más en la sección Cataluña 2021-2024.

GALICIA: El PP vuelve a conseguir la mayoría absoluta al obtener 40 diputados (2 menos que en 2020). El BNG sube 6 escaños y consigue 25, el mejor resultado de este partido. El PSdeG experimenta una fuerte caída al pasar de 14 a 9 escaños, su peor resultado. Democracia Ourensana obtiene 1 diputados.

Vox, Sumar y Podemos no obtienen representación en el parlamento gallego. La falta de representación de Sumar plantea interrogantes sobre el proyecto de Yolanda Díaz, dada su escasa implantación territorial, mientras que Podemos cae en la irrelevancia.

Estas elecciones han confirmado la fortaleza del PP en Galicia, al obtener su quinta mayoría absoluta consecutiva y, además, con una participación alta (67,30 %). La fuerte implantación del partido en toda la comunidad se considera una de las claves del resultado, más allá de la debilidad del candidato y de algunos errores cometidos durante la campaña, muy centrada en la amnistía en su primer tramo.

El BNG, con una candidata (nacionalista) bien valorada, Ana Pontón, liderará claramente la oposición al situarse, como segundo partido de Galicia, a una gran distancia de los socialistas. El BNG se ha nutrido de votos que anteriormente fueron para el PSdeG. Este partido experimenta un auténtico descalabro atribuido por algunos al poco tiempo que ha tenido su candidato para explicar sus propuestas y al cambio continuo de candidato en las últimas convocatorias.

Tras estas elecciones aumenta la debilidad del PSOE en las autonomías (salvo en Cataluña), ya constatada en las últimas elecciones autonómicas de 2023, a la vez que se fortalece un partido nacionalista de izquierda, lo que puede complicar aún más las cosas para el gobierno central, que tiene que negociar todo con fuerzas nacionalistas de Cataluña y el País Vasco, además de Sumar. Pedro Sánchez llama al partido a fortalecer los liderazgos en los territorios.

La fortaleza de los nacionalismos en las tres comunidades históricas y la debilidad del PSOE en el mapa autonómico puede convertirse en un problema añadido para la evolución de un Estado de las Autonomías que se basa en la solidaridad interregional y en la igualdad de los ciudadanos. Algunos se preguntan dónde ha quedado la propuesta socialista de avanzar hacia el Estado federal. 22-2-2024.

Enlace a los resultados de estas elecciones.

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