La tesis doctoral del presidente Sánchez

Sánchez defiende su tesis de la acusación de plagio y ABC responde a sus argumentos. Ver el debate en este enlace

Mikel Buesa, catedrático de Economía Aplicada en la Complutense dice que hay plagio en la tesis de Sánchez. Enlace. Dice este profesor que Sánchez no entrecomilla lo que copia, no cita a la fuente o al autor del que toma un texto, se copia a sí mismo (artículos anteriores) sin decirlo, presentando como original lo que es repetición de lo que ya había publicado.La tesis doctoral de Pedro Sánchez en la biblioteca de la universidad Camilo José Cela

Por su parte El País dice que no hay plagio, aunque el presidente debió mencionar sus artículos anteriores a la tesis, que reproduce en parte, y añade que la tesis ha tenido muy escasa repercusión en el mundo académico. También publica un artículo que explica lo que entiende por plagio.

Carles Ramió, Catedrático de Ciencia Política en la Universidad Pompeu Fabra, dice que la tesis de Sánchez es legal, pero muy mala, y se pregunta cómo es posible que obtuviera la calificación de “cum laude”. Se trata de una Universidad fácil -que no aparece en la clasificación nacional de Universidades más solvente, el U-Ranking-, en la que ha contado con un tribunal modesto; la tesis no hace una aportación científica real, por lo que se trata de un doctorado de tercera división, dice Ramió.

El Mundo se hace eco de que la Universidad Camilo José Cela ha confirmado la normalidad en el proceso de evaluación de la tesis de Sánchez y de que coincidencias por debajo del 15 % suelen considerarse correctas. La Moncloa ha utilizado los programas informáticos usuales y confirma un bajo nivel de coincidencias en la tesis de Sánchez.

A la vista de lo publicado por los medios y de la tesis de Sánchez podemos avanzar algunas consideraciones sobre este tema (15-9-2018):

–  Los programas informáticos utilizados para verificar coincidencias con otros trabajos (Turnittin, PlagScan y otro) analizan cuantitativamente las coincidencias para determinar si sobrepasan un determinado porcentaje (15-20 %), pero no son concluyentes para determinar si hay o no plagio pues para llegar a esta conclusión es necesario comprobar los textos en los que hay coincidencias con otros trabajos y ver si tienen peso en el conjunto de la tesis y se han incluido sin referencia al autor copiado. Ver la opinión de un responsable de Turnitin.

–  La Tesis de Sánchez (enlace para descargar el texto) está por debajo del 15 % de coincidencias según la Moncloa (13 % con Turnitin, 0,96 % con PlagScan), de ahí que la Universidad y algunos medios la hayan considerado correcta. Hay que advertir que esos porcentajes no determinan si hay o no plagio, el resultado depende de los filtros que se utilicen en el análisis y se requiere del juicio posterior de un experto que analice las coincidencias detectadas.

–  Es lo cierto que Sánchez incurre en algunas prácticas incorrectas desde el punto de vista del rigor académico, tales como incluir en la tesis el contenido de artículos suyos anteriores sin decirlo expresamente, o no entrecomillar y citar a pie de página algunos textos que copia, suyos o de otros. No basta con citar esos artículos o fuentes al final en la bibliografía, como dice Sánchez. En otros casos no se puede hablar de plagio de textos ajenos pues aparecen en el texto de la tesis referencias y citas a los trabajos de los que se extraen los datos.

Así ABC (19-9-18) incluye entre los informes oficiales copiados “sin ni siquiera una cita directa sobre el origen”, dice, el Programa Nacional de Reformas 2007, pero lo cierto es que sí existe la cita en la página 265 de la tesis: el apartado de la tesis 8.6.4., dedicado al “PNR 2007”, incluye la cita a pie de página 352, que remite al “Ministerio de Presidencia (2007): Plan Nacional de Reformas, 2007. www.pnr.es”.
Cuestión distinta es que la tesis incluya abundantes datos y textos tomados de informes oficiales, ya que en estos apartados Sánchez no es original, se limita a describir los PNR de 2005 a 2010 sacando la información (casi textualmente o parafraseándola) de los informes oficiales, pero en este caso la cita de la fuente de los datos existe. También existe la cita de la fuente (nº 327, 329 y ss.) en el segundo ejemplo que incluye ABC, relativo a un Informe de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio. En este caso ABC dice que Sánchez” citó el documento, pero se saltó poner las obligadas comillas o bien redactarlo con sus palabras. Lo que hizo es una falta de integridad académica”.
El mismo periódico dice que la empresa propietaria de PlagScan ha comunicado que un nuevo examen de la tesis revela una coincidencia del 21 %, “uno de cada cinco folios (de la tesis)… no responde a un trabajo original del presidente del Gobierno”, dice en su editorial. Debieron aplicarse determinados filtros para que en la primera ocasión saliera un porcentaje tan bajo. Enlace al comunicado de PlagScan. Plagscan dice que los resultados del análisis son solo una advertencia y que es preciso el juicio posterior del experto. Añade que ha pedido a Moncloa información sobre los filtros utilizados en su análisis para comprobar las coincidencias que han excluido (ejemplo, los textos anteriores del propio Sánchez).

–  Si existe o no plagio es una cuestión que requiere un análisis más exhaustivo por parte de expertos. Sí se comprueba la existencia de algunas prácticas indebidas consistentes en no entrecomillar textos de otros autores (aunque aparezca una cita o una referencia a ellos en el texto o en la bibliografía), o incluir textos propios anteriores sin decirlo. Esta última práctica, que algunos llaman “autoplagio”, Sánchez considera que no tiene carácter de plagio, pero es irregular pues aparenta que lo escrito es original cuando en realidad el autor ya lo había escrito y publicado antes.

–  Por otro lado, algunos expertos consideran que la tesis, aunque legal, no aporta nada al conocimiento científico, es de baja calidad y no ha llegado al esfuerzo que normalmente se exige para una tesis excelente. La calificación de ‘cum laude’ por parte de un tribunal de poco nivel previsiblemente no la habría obtenido en una Universidad que utilice procedimientos más rigurosos y una mayor exigencia de calidad en las tesis doctorales. 17-9-2018.

– A este tema se añade ahora la noticia de que en el libro de Sánchez y Ocaña, de 2013, se copia buena parte de la conferencia de un diplomático sin citar a su autor. Sánchez lo atribuye a un error involuntario, pero este argumento es poco creíble. Tendrá que explicarse en el Parlamento. 20-9-2018.

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